ANCIANO O VIEJO
Hoy
cuando he abierto mi ventana he recordado aquel viejo amigo, y una historia que
me contó y que comenzaba así:
Cierto
día un niño le preguntó a su abuelo: ¿Cuanto tiempo te falta abuelo, para que
seas un viejo?
El
abuelo mirando al pequeño, con una leve sonrisa en la comisura de sus labios,
le contestó que él no sería nunca viejo -en todo caso yo soy un anciano- el
nieto se quedó sorprendido, puesto que pensaba que ambas cosas eran lo mismo.
Pero el abuelo, intentado sacar de su duda al nieto, le dijo que se sentará a
su lado, y sin dejar de mirar la faena que tenia entre sus dedos, mientras
remendaba las redes, le aclaro la diferencia: Hijo mío anciano es quien tiene
mucha edad; el viejo es quien pierde el entusiasmo.
Se
es anciano cuando te preguntas si vale la pena, y al fin, ves que sí;
Se
es viejo cuando sin pensar respondes ¡no!
Se
es anciano cuando sueñas; se es viejo cuando apenas duermes.
Se
es anciano cuando sientes deseos de aprender; se es viejo cuando no puedes
enseñar.
Se
es anciano cuando te ejercitas; se es viejo cuando solamente descansas.
Se
es anciano cuando tienes capacidad de sentir amor; se es viejo cuando solamente
sientes celos.
Se
es anciano cuando el día de hoy es único; se es viejo cuando todos los días son
el último de tu larga vida.
Se
es anciano cuando tu calendario tiene "mañanas"; se es viejo cuando
en el calendario hay "ayeres".
El
anciano tiene planes; el viejo tiene nostalgias.
El
anciano lucha lo que le resta de vida; el viejo sufre lo que le separa de la
muerte. El anciano se renueva cada día, y tiene sus ojos puestos en el
horizonte, por donde el sol despunta e ilumina la esperanza. El viejo tiene su
miopía mirando hacia el profundo abismo del pasado.
El
anciano lleva una vida activa, llena de proyectos y plena de esperanzas. Para
él, el tiempo pasa rápido, y la vejez nunca llega. Para el viejo, sus horas se
arrastran, carentes de todo sentido.
Las
arrugas del anciano son más bonitas, porque fueron marcadas por la sonrisa. Las
arrugas del viejo son feas, porque fueron marcadas por la amargura.
En
definitiva, el anciano y el viejo pueden tener la misma edad en el calendario,
pero edades diferentes en el corazón.
La
edad del anciano causa degeneración de las células; la vejez degeneración del
espíritu.
Mirando
intensamente a los ojos del pequeño, le dijo el abuelo: Vive una larga vida
como anciano, pero nunca te hagas viejo.
Aun
parece que se le puede ver sentado a la puerta de su casa, como no creo que
haya habido alguno otro marino en el mundo. Siempre con su pequeña colilla
apagada en los labios. El fue de esos hombres que vivieron los años donde
dormir entre redes era lo más normal del mundo. El era de esa gente que tenía
pena de irse de la vida sólo porque el mundo le parecía un lugar muy agradable.
Fue de esa gente, que siendo marino, a su vez fue contador de historias, que,
cuando presintió que la muerte le venía a buscar, se despidió de su barco
varado en la arena. De sus aparejos uno por uno, de las gaviotas que a su lado
comían los restos de pescado que el tiraba. Al despedirse de todo cuanto
imaginó suyo, se le pudo ver como una lágrima resbaló por la mejilla, porque
sabía que no los volvería a ver...
Aquel
último día se le vio como se alejaba, dejando este mundo más vacio
