¡VIVA LA VIRGEN DEL CARMEN!
Suena la diana en el barrio de pescadores.
Es la virgen del Carmen y Torrevieja tendría que ser
más tuya. Torrevieja en este 16 de julio tendría que respirar a Virgen del
Carmen por los cuatro costados. Hoy son cuatro marinas las que la tienen como
patrona: la Marina Deportiva y de Recreo, son aquellos que disfrutan del mar
desde una perspectiva de ocio y competición; la Marina Mercante, transportando
pasajeros y mercancías entre puertos; la Marina de Pesca, capturando los frutos
de la mar; y la Marina de Colectivos (militares, Guardia Civil del Mar,
Servicio de Vigilancia, Aduana, personal de entidades marítimas…). Marineros de
antes y de hoy, que en Torrevieja tienen su representación. Homenaje a la Madre
de todos, en un pueblo marinero y salinero, que tiene en la mar sus
sustento.
Amigos lectores, como vosotros yo nací en esta
Torrevieja, frente al mar, con llanto de agua salada y arena entre los dedos.
Por ello hablar de la Virgen del Carmen es natural para los que llevamos en las
venas la esencia del marino o el pescador. Por eso hoy deseo hablar de Ella.
Hija de
Joaquín y Ana: Sería
imposible decir todas sus VIRTUDES: respetuosa, generosa, paciente,
sensible…pero sobretodo y por encima de todo, una Virtuosa Madre. Madre que
viendo a su hijo feliz entre sus brazos, le mira risueña.
Estrella de
los Mares: En las
noches oscuras, cuando no comprendemos si vamos en el buen camino, cuando los
vendavales arremeten contra nuestra fragilidad, notamos la necesidad de buscar
el norte, el lucero que es Nuestra Virgen del Carmen, la “Estrella del Mar”. De
aquí la analogía, la Virgen María es la encargada de orientarnos por las
aguas difíciles de la vida, hacia el puerto seguro que es su Hijo. Pero los
hombres de la mar, los que arriesgan sus vidas para traer el sustento a bordo
de sus barcos, tienen un futuro incierto. Hoy esos hombres entregados, dignos
dueños de la mar, con coraje y valentía, salen cada mañana a pescar. En sus
casas, la familia rezan porque lleguen a puerto, guiados por la Virgen del
Carmen.
16 de Julio: el puerto se viste de gala viviendo
este gran día junto a la Virgen del Carmen. Llega la hora esperada. En la plaza
de la Iglesia la gente entusiasmada se agolpa. Y Ella sale poco a poco, suavemente,
mecida como una dulce sirena sobre los hombros de sus costaleros. La gente no
puede más y no se hace esperar, cuando de pronto se escucha una voz que la aclama:
¡Viva la Virgen del Carmen! y resuenan los aplausos. Ya se va viendo el puerto
y allí los marineros expectantes esperan para acompañar a su Patrona.
- Madre, no sabes cuanta alegría siento de llevarte a
la vera mía, de ser yo quien te procesione, para que por tierra y mar tus fieles
te admiren.
Y tras navegar por la bahía, de nuevo por las
calles, se dirige a la parroquia. La brisa la acaricia, mientras se mezcla el
aroma de las flores y con el de la pesca que sinónimo de faena.
Ya en la plaza de la iglesia, nadie quiere dejarla, ni
sus fieles, ni los marineros, y vuelven a sonar los aplausos.

